Los terceros molares incluidos también pueden ser causa de dolores faciales intensos por su vecindad con los nervios que trasmiten la señal de sensibilidad del maxilar inferior. Es fundamental decirle a su odontólogo durante el control anual que revise la posición de las cordales y determine cuando es mejor realizar su extracción.
La cirugía de extracción de los terceros molares incluidos se debe realizar entre los 14 – 30 años. En pacientes de más edad la cirugía puede ser un poco más compleja y producir más molestias e inflamación. Muchas veces, las cordales no erupcionadas pueden producir acumulación de bacterias e infecciones y además pueden producir lesiones de dientes sanos adyacentes y dolor intenso.
Cuando no erupcionan las cordales, algunas personas pueden pensar que esto es normal y no preocuparse. Sin embargo estas piezas dentarias no erupcionadas pueden dar origen a abscesos, quistes o tumores que si no son identificados a tiempo pueden producir estados de mayor gravedad.
Este procedimiento se realiza normalmente bajo anestesia local en el consultorio de odontología. Para colocar la anestesia se aplican dos inyecciones que ayudan a disminuir la sensibilidad y a evitar el dolor durante la cirugía.
Se realiza una pequeña herida sobre el sitio donde está ubicada la cordal no erupcionada y con delicados instrumentos quirúrgicos se realiza la extracción de la pieza dentaria. Se colocan al final dos o tres puntos para cerrar la herida. A la salida del procedimiento se le entregará una formula con un medicamento para controlar el dolor y para prevenir la infección.
Se le recomendará realizar enjuagues con agua de caléndula a partir del tercer día de postoperatorio, evite utilizar enjuagues que contenga alcohol.
Durante los primeros días es recomendable una dieta blanda y realizar un aseo dental estricto además de dormir con la cabecera levantada (Colocar tres almohadas para dormir) La colocación de hielo o compresas frías sobre el área de la cirugía los primeros dos días, facilitara la disminución de la inflamación.
A partir del tercer día colocar calor húmedo en paños. En lo posible se debe suspender el cigarrillo una semana antes del procedimiento y dos semanas después de la extracción de las cordales. A los 8 días de la cirugía se retiran los puntos.
Muchas veces, las cordales no erupcionadas pueden producir acumulación de bacterias e infecciones y además pueden producir lesiones de dientes sanos adyacentes y dolor intenso.
Cuando no erupcionan las cordales, algunas persona pueden pensar que esto es normal y no preocuparse por esto. Sin embargo estas piezas dentarias no erupcionadas pueden ocasionar abscesos, quistes o tumores que si no son identificados a tiempo pueden producir estados de mayor gravedad.